2026-06-02
Semaglutida podría ralentizar algunos procesos del envejecimiento biológico, según estudio clínico
Un estudio liderado por investigadores de UC San Diego encontró que la semaglutida podría ralentizar algunos procesos del envejecimiento biológico en personas con VIH. Los participantes tratados mostraron una reducción del 9% en la velocidad del envejecimiento medida mediante relojes epigenéticos. Aunque los resultados son prometedores, los autores enfatizan que se necesitan estudios más amplios antes de considerar estos medicamentos como estrategias antienvejecimiento.

Los medicamentos agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1), ampliamente utilizados para tratar la obesidad y la diabetes tipo 2, podrían tener un beneficio adicional inesperado: ralentizar algunos procesos relacionados con el envejecimiento biológico.
Un nuevo estudio publicado en Nature Communications proporciona la primera evidencia clínica, aleatorizada y controlada con placebo, de que la semaglutida puede desacelerar la acumulación de marcadores epigenéticos del envejecimiento en adultos con VIH.
La investigación fue liderada por científicos de la Universidad de California en San Diego (UC San Diego) y varias instituciones colaboradoras.
¿Cómo se evaluó el envejecimiento biológico?
El estudio analizó datos de un ensayo clínico previo que incluyó a 108 adultos con VIH y lipohipertrofia asociada al tratamiento antirretroviral, una condición caracterizada por la acumulación excesiva de grasa, especialmente en la región abdominal.
Aproximadamente la mitad de los participantes recibió inyecciones semanales de semaglutida durante 32 semanas, mientras que el resto recibió placebo.
Para evaluar el impacto del tratamiento, los investigadores utilizaron los llamados "relojes epigenéticos", herramientas que analizan patrones de metilación del ADN, modificaciones químicas que regulan la actividad genética sin alterar la secuencia del ADN.
Estos relojes permiten estimar la velocidad del envejecimiento biológico y su relación con enfermedades asociadas a la edad.
Resultados prometedores
El equipo encontró que los participantes tratados con semaglutida presentaron un patrón consistente de envejecimiento biológico más lento en comparación con quienes recibieron placebo.
Entre los principales hallazgos destacan:
- Una reducción del 9% en la velocidad del envejecimiento biológico, medida mediante el reloj epigenético DunedinPACE.
- Una desaceleración significativa de procesos biológicos asociados con el riesgo de mortalidad por cualquier causa y enfermedades relacionadas con la edad, evaluados mediante el reloj PCGrimAge.
- Evidencia de un envejecimiento más lento en marcadores relacionados con la salud del sistema inmunitario, el cerebro, el corazón, los riñones, el hígado y el metabolismo.
El primer autor del estudio, Michael Corley, PhD, profesor asociado de medicina en la División de Geriatría, Gerontología y Cuidados Paliativos de la Escuela de Medicina de UC San Diego, así como investigador del Stein Institute for Research on Aging, explicó que las personas con VIH suelen experimentar un envejecimiento acelerado, incluso cuando la infección está bien controlada.
¿Por qué podría ocurrir este efecto?
Los investigadores plantean varias hipótesis.
Los agonistas GLP-1 reducen la inflamación sistémica y el estrés metabólico, dos factores estrechamente relacionados con el envejecimiento acelerado. Además, disminuyen la grasa visceral y ectópica acumulada alrededor de órganos vitales, lo que podría reducir señales inflamatorias persistentes.
"Datos emergentes también sugieren que los fármacos GLP-1 podrían reprogramar ciertas células en diferentes órganos, lo que podría ayudar a explicar por qué observamos efectos en múltiples relojes del envejecimiento", señaló Corley.
¿Podrían beneficiar a la población general?
Aunque el estudio se centró en personas con VIH, los autores consideran que sus resultados podrían tener implicaciones más amplias.
"Muchos de los procesos biológicos que estudiamos en el VIH también son fundamentales en el envejecimiento de la población general", afirmó Corley.
"Debido a que estos procesos pueden aparecer antes o ser más pronunciados en personas con VIH, esta comunidad puede ayudarnos a identificar intervenciones que mejoren la expectativa de vida saludable de manera más amplia", añadió.
Evidencia complementaria
En un estudio piloto relacionado, publicado recientemente en npj Aging, Corley y otros investigadores evaluaron el efecto de 24 semanas de tratamiento con semaglutida en personas con VIH y enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD).
Los resultados mostraron que:
- El 42% de los participantes presentó una disminución en la velocidad del envejecimiento biológico medida mediante DunedinPACE.
- El 34% mostró una reducción en marcadores relacionados con el riesgo de mortalidad, evaluados mediante PCGrimAge.
- Cerca del 49% experimentó un aumento en la longitud de los telómeros, estructuras que protegen el material genético en los cromosomas y cuya reducción se asocia con el envejecimiento celular.
Los participantes con telómeros más largos también tendieron a mostrar una mejoría en su capacidad funcional, incluyendo una mayor velocidad al caminar.
Un hallazgo prometedor, pero aún preliminar
A pesar de estos resultados alentadores, los investigadores enfatizan que la semaglutida no debe considerarse una terapia antienvejecimiento.
"No estamos diciendo que la semaglutida revierta el envejecimiento o haga a las personas más jóvenes", aclaró Corley.
"Lo que estamos observando es una señal de que podría ralentizar algunos de los procesos biológicos asociados con el envejecimiento".
El investigador agregó que la aparición de nuevas terapias basadas en GLP-1 ofrece una oportunidad para determinar si distintos medicamentos de esta familia ejercen efectos diferentes sobre la biología del envejecimiento y para identificar qué pacientes podrían beneficiarse más.
Próximos pasos
Los autores coinciden en que serán necesarios ensayos clínicos más amplios y prolongados para confirmar estos hallazgos, establecer la duración de los efectos y definir las dosis óptimas.
También será importante investigar si los beneficios potenciales sobre el envejecimiento pueden potenciarse mediante intervenciones sobre el estilo de vida, como una alimentación saludable, actividad física regular y una adecuada calidad del sueño.
El Stein Institute for Research on Aging ya trabaja en el desarrollo de herramientas que permitan monitorizar el envejecimiento biológico mediante "paneles de envejecimiento" personalizados, con el objetivo de diseñar estrategias preventivas más precisas.
La investigación contó con la participación de científicos de instituciones como TruDiagnostic, University Hospitals Cleveland Medical Center, Medical University of South Carolina, Case Western Reserve University, Harvard T.H. Chan School of Public Health, Johns Hopkins University School of Medicine, University of Southern California, UTHealth Houston, University of Colorado Anschutz Medical Campus y el National Institute of Allergy and Infectious Diseases.
El estudio fue financiado parcialmente por los National Institutes of Health (NIH) y el James B. Pendleton Charitable Trust.